La movilidad activa y la micromovilidad emergen como alternativas estratégicas para avanzar hacia modelos urbanos más sostenibles, próximos y centrados en la escala humana. En el contexto de las ciudades intermedias latinoamericanas, caracterizadas por marcadas desigualdades territoriales y fragmentación urbana, estas formas de desplazamiento revelan un potencial transformador cuando se articulan con políticas públicas inclusivas y participación ciudadana activa. Este artículo examina críticamente su contribución a la implementación situada del modelo de ciudad de 15 minutos, a través de un enfoque cualitativo de tipo abductivo, sustentado en un estudio de caso intensivo. La investigación combina entrevistas semiestructuradas, observación directa, análisis documental y lectura territorial. Los resultados muestran percepciones favorables hacia estas prácticas, pero también evidencian limitaciones estructurales como la inseguridad vial, la desigualdad en infraestructura y la exclusión de grupos vulnerables. A modo de cierre, se plantea una reflexión crítica sobre la gobernanza urbana, subrayando la urgencia de adaptar el modelo de ciudad de 15 minutos a las condiciones del sur global, desde una justicia espacial que reconozca la movilidad como derecho y práctica emancipadora, articulada con modelos de proximidad funcional y sensibilidad territorial. Palabras clave: ciudad de 15 minutos, equidad territorial, micromovilidad, movilidad activa, sostenibilidad urbana.