La renovación del Colegio Colombo Hebreo de Bogotá es el proyecto más relevante de la comunidad judía en la ciudad de Bogotá en las últimas décadas. Tras 70 años de crecimiento sin un plan maestro, surgió la oportunidad de reorganizar el campus y proyectarlo hacia los próximos 50 años. La operación, que implicó vender un tercio del terreno, permitió replantear la implantación, optimizando el lote y fortaleciendo la relación entre las áreas académicas, deportivas y comunitarias.
El plan maestro transforma el antiguo esquema de edificios aislados en un campus cohesionado. Tres franjas programáticas: educación, deporte y servicios, se organizan alrededor de una gran Alameda central que conecta los edificios y genera espacios de encuentro, patios y zonas verdes. Esta nueva organización fomenta la integración, sentido de comunidad y la vida al aire libre.
El diseño arquitectónico interpreta valores esenciales del judaísmo: sobriedad, atemporalidad y respeto. Mediante materiales honestos como concreto, hierro y vidrio, y de ritmos repetitivos que evocan resiliencia y perseverancia, se construye un lenguaje austero y significativo. La luz natural y la naturaleza refuerzan el ambiente de introspección, aprendizaje y contemplación
El programa se organiza en cuatro edificios que convergen en el Atrio y la Plaza Central, los espacios de máxima carga simbólica. El Atrio, con su escala ceremonial y doble altura, actúa como umbral de transición hacia el conocimiento, honrando la solemnidad de las tradiciones. Desde este núcleo articulador, el proyecto se expande hacia aulas, laboratorios, auditorio y áreas STEM, mediante una red de puentes, corredores, patios. Esta interconexión física mediante estructuras livianas garantiza una transición fluida entre lo construido y el paisaje, fomentando un aprendizaje integral en contacto con la naturaleza.
Más que una renovación física, el nuevo campus fortalece los lazos comunitarios, potencia el aprendizaje y celebra el legado cultural, inspirando a las futuras generaciones.










