El Edificio Cabrera se implanta en el centro histórico de Chiclayo, en un lote entre medianeras de extrema esbeltez, con cuatro metros de ancho y veintisiete de fondo, y acceso desde una calle angosta. La preexistencia, una construcción de adobe en estado ruinoso, debió demolerse debido a su deterioro y a la presión de edificaciones en altura colindantes, dando lugar a una obra completamente nueva.
Más que responder a un programa cerrado, el proyecto se concibe como un sistema espacial abierto y adaptable. Los clientes demandaban un edificio capaz de asumir usos diversos y mutables en el tiempo, lo que llevó a organizar una arquitectura entendida como infraestructura: un código flexible que permite redistribuciones internas sin comprometer la coherencia ni el funcionamiento global del conjunto.
Las limitaciones climáticas y urbanas, orientación norte-sur, baja captación solar desde la calle y necesidad de privacidad, se transforman en oportunidad mediante el retiro del volumen edificado y la introducción de una secuencia de patios de acceso. Estos espacios intermedios actúan como filtros bioclimáticos de luz, aire y temperatura, resolviendo el ingreso peatonal y estableciendo una transición gradual entre el exterior urbano y el interior arquitectónico. Los patios practicables permiten captar el sol en invierno y favorecen la ventilación cruzada en verano.
La arquitectura se estructura como una sucesión continua de estancias, sin espacios residuales ni jerarquías rígidas, permitiendo una percepción integral del edificio de extremo a extremo. La ambigüedad entre interior y exterior se intensifica mediante la vegetación y el uso de cerámica sin revestir, generando atmósferas más materiales y paisajísticas en un lote sin vistas.
Esta organización espacial está intrínsecamente ligada a un sistema murario de concreto armado. Los muros, gruesos y envolventes, definen proporciones, controlan las aberturas y condicionan la experiencia sensorial del edificio. La materialidad refuerza un comportamiento pasivo eficiente. Integral.





