La vivienda unifamiliar sustentable se proyecta para una familia de cuatro personas en la ciudad de Uyuni, Bolivia, ubicada en el altiplano sur a más de 3.600 m s.n.m., caracterizada por un clima frío, alta radiación solar, baja humedad y grandes amplitudes térmicas entre el día y la noche. El diseño arquitectónico responde a estas condiciones ambientales, priorizando el confort térmico, la eficiencia energética y el respeto por el entorno tomando como elemento compositivo los cristales de sal.
Se desarrolla en nivel escalonado para facilitar la accesibilidad y reducir pérdidas térmicas. Cuenta con una superficie aproximada de 112.1 m², distribuida en áreas sociales, privadas y servicio. El programa incluye sala-comedor integrados, cocina, tres dormitorios, un baño compartido, un baño privado y áreas técnicas. La orientación principal es Noroeste, maximizando la captación solar pasiva durante el día.
El sistema constructivo combina materiales locales y tecnologías sustentables. Los muros son de muros de mampostería de piedra volcánica estabilizado y muros de bloques de sal, proporcionando alta inercia térmica. La cubierta incorpora aislamiento térmico natural y un sistema de techo inclinado que facilita la instalación de paneles solares fotovoltaicos y térmicos, los cuales abastecen parte del consumo eléctrico y el calentamiento de agua sanitaria. Las aberturas son de doble vidrio hermético para reducir pérdidas de calor, y se incorporan aleros que controlan la radiación solar en verano. La ventilación es cruzada controlada para mejorar la calidad del aire interior sin comprometer el confort térmico.
En cuanto a la gestión de recursos, tiene un sistema de recolección de aguas pluviales para uso en riego y sanitarios. El proyecto busca minimizar la huella ambiental, reducir costos de operación, ofrecer un espacio habitable confortable, acorde a las condiciones climáticas y culturales de Uyuni, promoviendo un modelo de vivienda sustentable adaptado al contexto local.


