El presente ensayo analiza como los espacios interiores domésticos en La Paz se configuran a partir del habitar urbano, en una relación de influencia mutua entre interior y exterior que da lugar a interiores urbanos. A partir de enfoques sobre habitabilidad y sentido de hogar, se propone que habitar implica traer el entorno exterior al interior, traduciendo dimensiones físicas, ambientales y culturales en experiencias espaciales significativas dentro de la vivienda. La ciudad de La Paz, caracterizada por su topografía irregular, crecimiento espontáneo e informalidad, expresa su habitabilidad a través de apropiaciones temporales y cambios de uso, influyendo directamente en la configuración y significado de los espacios domésticos. Para comprender este fenómeno, se examinan tres casos de estudio residenciales, el primero corresponde a una vivienda unifamiliar ubicada en un entorno consolidado, donde el uso cotidiano reconfigura la distribución espacial; el segundo, a una vivienda informal localizada entre un área periurbana y residencial, donde la superposición funcional y la adaptación constante eliminan los límites entre trabajo y hogar; y el tercero, a un apartamento en un entorno urbano mixto, donde el contraste entre lo residencial y comercial da lugar a la acumulación y readaptación de espacios. El análisis comparativo evidencia que los interiores se construyen desde prácticas adaptativas. Finalmente, el ensayo discute el rol del diseñador de interiores en La Paz como mediador e intérprete del habitar, quien acompaña al usuario, comprende su relación con la ciudad y propone configuraciones flexibles, más allá de tipologías rígidas.