Ubicado en el corazón de Potosí en el Paseo Boulevard se encuentra el Boulevard Cinema un diseño dedicado entretenimiento de la población Potosina.
El contexto se convierte en un elemento generador de forma, integrando el edificio al perfil urbano patrimonial sin imponerse sobre el casco histórico, camuflando lo contemporáneo dentro de la memoria de la ciudad.
El concepto del proyecto nace de la analogía de recorrer Los silencios del Cerro Rico de Potosí como una experiencia sensorial, donde la arquitectura se entiende como un medio para explorar el espacio, la memoria y la historia del lugar. Así como el cerro se revela a través de caminos, pendientes y pausas, el edificio propone un recorrido interior que se descubre de manera progresiva, generando distintas atmósferas y momentos de transición.
Este recorrido se estructura como una secuencia espacial compuesta por ritmos, cambios de nivel y espacios intermedios que invitan al usuario a detenerse, observar y experimentar la arquitectura desde diferentes perspectivas. La circulación deja de ser únicamente un elemento funcional para convertirse en el principal generador del proyecto, articulando los distintos programas y estableciendo una narrativa espacial continua.
Los “silencios” se traducen arquitectónicamente en espacios intermedios como patios de comida, áreas de espera, boleterías y salones de cine, entendidos no solo como lugares de paso, sino como zonas de encuentro, contemplación y permanencia. Estos espacios permiten una relación constante entre recorrido, cultura y experiencia colectiva, reforzando el carácter social del proyecto.
La propuesta se concibe como una arquitectura no lineal, que se revela por capas a medida que el usuario avanza, controlando visuales, iluminación natural y percepción espacial. El proyecto prioriza la experiencia interior, construyendo un paisaje arquitectónico que se recorre más que se observa desde un único punto.
El contexto urbano se convierte en un elemento generador de forma, donde el edificio se integra al perfil urbano patrimonial del casco histórico de Potosí, respetando su escala, proporción y materialidad. En lugar de imponerse, la intervención busca camuflar lo contemporáneo dentro de la memoria de las calles, estableciendo un diálogo entre lo nuevo y lo existente.
De esta manera, la arquitectura se entiende como un espacio que se camina, se habita y se silencia, donde la cultura, el tiempo y la permanencia se convierten en componentes esenciales del diseño, consolidando al proyecto como un paisaje interior al servicio de la experiencia colectiva.




