Workshop «A escala CERO», es un texto que describe una experiencia artística en el centro cultural Matadero en la ciudad de Cochabamba. Tiene originalidad y pertinencia importantes, y cuya contribución se proyecta significativamente hacia las nuevas epistemologías de la enseñanza y la experimentación en el campo arquitectónico con el recurso de posibilidades artísticas. Su valor intrínseco reside en la exploración –que privilegia dimensiones sensoriales, colectivas y contextualizadas– entre arte y arquitectura como lo sugieren tanto Marchán Fiz (1986) como Beatriz Colomina (2006).
Considerando la integralidad del texto, los abajo firmantes estimamos que Workshop «A escala CERO» reviste carácter publicable para su difusión local e internacional. Adicionalmente, se señala que la incorporación reflexiva de las sugerencias formuladas por los miembros de esta instancia colegiada, redundaría en el fortalecimiento epistémico y el enriquecimiento cualitativo para las próximas transformaciones del proceso de enseñanza/aprendizaje de la FAADU UMSA.
El mARTadero, como espacio experimental por excelencia, acoge en éste su vigésimo aniversario, el Workshop «A Escala CERO», en la gran sala llamada Playa Grande, que es un espacio sumamente posibilitante, donde la arquitectura y el arte encuentran un terreno fértil para la innovación.
Este macroespacio central, neutro y a la vez sugerente, con alturas de hasta siete metros y diáfano carácter de nave, permite el desarrollo de propuestas que desafían los límites convencionales de propuestas arquitectónicas y escénicas. Y es por ello que la creación artística a escala real se enfrenta aquí al reto de amalgamar pensamiento analítico, crítico, constructivo y técnico, ofreciendo una experiencia en la que lo abstracto llama a lo construido e interactúa desde su esencialidad directamente con el entorno contenedor y su realizador sentipensante.
Este workshop, celebrado a mediados de agosto, se estructura bajo la premisa de que la materialización de las ideas (mediante el «manuaje») es un proceso de aprendizaje fundamental, donde los participantes no solo conceptualizan, sino que construyen físicamente propuestas. El enfoque a escala 1:1 transforma la teoría arquitectónica en una vivencia corpórea, y el mARTadero se convierte en el espacio idóneo para estas experimentaciones, gracias a su contexto cultural y social comprometido con la regeneración urbana y diálogos no elitistas, abiertos a la compleja realidad.
Se acogen estas iniciativas con una clara intención: mostrar que el mARTadero es, sobre todo, un espacio abierto a la experimentación interdisciplinar, donde el arte y la arquitectura se entrelazan con algunas dinámicas sociales de su entorno. La Playa Grande, con su estética industrial recuperada llena de memorias, facilita un diálogo entre lo contemporáneo y lo patrimonial, y genera pertinentes reflexiones sobre la descentralización del arte, su disputa de narrativas, la revalorización de barrios marginados y la intersección entre lo emergente y lo popular.
Este taller representa por todo ello más que una simple construcción conjunta de sintéticas estructuras físicas; es una propuesta crítica sobre cómo percibimos, habitamos y construimos el espacio, desafiando a los participantes a repensar escala, funcionalidad y estética en relación con el compromiso de hacedores de vida ur- bana y comunitaria.
Contar presencialmente con los arquitectos Mauricio Cárcamo, Cristian Salazar y Roberto Rojas –incluyendo la colaboración de docentes locales, como Adriana Farfán– ha llenado esa semana de pensamiento y oficio arquitectónico nuestro espacio común. Una hermosa experiencia que esperamos de paso a muchas más…