Los centros históricos son fundamentales para la identidad urbana, reflejando no solo la evolución de las ciudades, sino también los desafíos contemporáneos, como la obsolescencia y la gentrificación. Sucre, reconocida por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad, es un claro ejemplo de cómo la falta de políticas de conservación efectivas ha conducido al deterioro y abandono de ciertas áreas de su centro histórico. No obstante, estos espacios degradados representan una oportunidad para la revitalización y estrategias que respeten su autenticidad del patrimonio. Este proyecto busca analizar el centro histórico de Sucre para identificar áreas de intervención con potencial de aprovechamiento, que mejoren sus condiciones y protejan su patrimonio, mediante un enfoque integral, con una metodología en cuatro etapas: un análisis histórico, el estudio de planes urbanísticos, evaluación de la forma urbana con el sistema de las 3R (Realidad, Representación de la Realidad, y Recreación sobre la Representación de la Realidad) y la identificación de espacios en desuso para desarrollar criterios de intervención, definidos en tres zonas: la Zona de Conservación, que protege edificios monumentales; la Zona de Rehabilitación, que optimiza espacios que pueden ser reutilizados o mejorados; y la Zona de Transformación, que permite un crecimiento controlado respetando los criterios patrimoniales. Con este enfoque, se busca promover un desarrollo sostenible que preserve el legado histórico de Sucre mientras responde a las demandas contemporáneas, revitalizando el centro histórico.