El proyecto se emplaza en Samaipata. Bolivia, en un entorno natural de alto valor paisajístico y climático, propicio para el desarrollo vitivinicola.
La propuesta arquitectónica integra vivienda familiar y producción de vino en un solo conjunto. articulando espacios domésticos y productivos bajo una lógica de convivencia. funcionalidad y respeto por el territorio.
La arquitectura se concibe como una extensión del paisaje, utilizando materiales locales y técnicas constructivas tradicionales, como el tapial, que aportan inercia termica, bajo impacto ambiental y una fuerte identidad regional. La implantación responde a la topografía y a las condiciones climáticas del lugar. buscando optimizar la orientación. la ventilación natural y el vinculo visual con el entorno.



