El campus universitario se ubica justo en el límite sureste de los “Humedales de Villa”, un área natural protegida cuya formación geológica se remonta al Pleistoceno y que se caracteriza por el encuentro de dos tipos de agua —océano y ríos, dulce y salada—, dando lugar a un ecosistema muy valioso. Este entorno natural se ha reducido un 90% como consecuencia de la descontrolada expansión urbana limeña.
El Plan Maestro quiere revertir la depredación de la naturaleza y para ello establece la Universidad como un núcleo cívico y de investigación dedicado al estudio y a la protección del área, activando una estrategia de recuperación progresiva del ecosistema original. El proyecto define una estrategia trans-escalar que abarca el diseño del paisaje, el espacio público, la movilidad, la arquitectura y el diseño de la comunicación, desarrollando un proceso integral y participativo a lo largo de 10 años. Los principales objetivos son: la reducción de la huella física y del impacto energético de la Universidad, la recuperación de lagunas y del suelo y la reintroducción de vegetación y especies locales, para construir un ecosistema de aprendizaje equilibrado.
La primera actuación del Plan Maestro ha sido la peatonalización de la vía medular del campus, la Hipocampo, sacando coches y estacionamientos hacia el perímetro y liberando el espacio central. Se deja una banda de rodadura (necesaria para el ingreso de una ambulancia hacia la facultad de Medicina), una ciclovía y un espacio de estancia caracterizado por una banca zigzagueante de madera y arbolado. Este espacio “blando” articula el campus y elimina barreras a la movilidad de las personas. Se prioriza el verde y se usan materiales recuperables para la pavimentación. Este el primer paso hacia la consecución de la visión integral del plan maestro.





