Situado frente a la Universidad Mayor de San Simón, este proyecto trasciende la tipología de vivienda estudiantil para proponer una infraestructura urbana permeable. El diseño actúa como una sutura que sana la ciudad, regenerando el tejido social y ambiental de Cochabamba a través de una síntesis de arquitectura de alta precisión y sensibilidad.
Estructuralmente, el edificio es un exoesqueleto de madera CLT y MLE ensamblado con uniones metálicas ocultas. Esta lógica de “Diseño para el Desmontaje” asegura que la obra funcione como un banco de materiales futuro. La edificación no se impone, sino que emerge desde un zócalo cultural hundido (-3.90m) donde se preservan las raíces preexistentes mediante “columnas-maceta” monumentales, entrelazando la naturaleza con la arquitectura sin afectar el arbolado existente.
Funcionalmente, el proyecto defiende la elasticidad espacial. En respuesta a la densidad, una tipología de departamentos cuenta con fachadas pivotantes mecánicas y mobiliario retráctil, transformando células íntimas en terrazas expandidas; el muro estático es reemplazado por el mecanismo dinámico.
Ambientalmente, el edificio respira. Una composición porosa de llenos y vacíos maximiza la ventilación cruzada y la ganancia solar norte, mientras que la vegetación integrada mitiga la radiación. Al integrar un mercado en plata baja y huertos urbanos en pisos superiores y en el área urbana, la obra evoluciona hacia un condensador autosuficiente, demostrando que la densidad, la ecología y el humanismo pueden coexistir en una estructura reversible.





