La Casa Franco (1955), obra del arquitecto Walter Weberhofer, es una expresión representativa de la arquitectura moderna peruana de mediados del siglo XX, concebida desde la racionalidad constructiva, la apertura espacial y una estrecha relación con el paisaje de Santa María de Chosica. Su arquitectura integra estructura, espacio y clima en un sistema coherente que define su identidad moderna.
La puesta en valor de la vivienda se plantea como una operación de revitalización arquitectónica, orientada a recuperar los principios espaciales y constructivos que dieron origen al proyecto. El proyecto entiende la adaptación no como una alteración tipológica, sino como la capacidad de la arquitectura moderna de mantenerse habitable, flexible y coherente frente a los cambios sociales, culturales y ambientales.






