La Casa Mirador Virgen Blanca se implanta en la ladera de la ciudad de La Paz, en un sector próximo al mirador Virgen Blanca, dentro de un contexto caracterizado por fuertes pendientes, crecimiento urbano informal y condiciones complejas de accesibilidad. La topografía y las visuales determinan la configuración del proyecto, planteando como principal desafío la correcta implantación de una vivienda unifamiliar en un terreno complejo sin alterar de manera agresiva el entorno inmediato.
El objetivo del proyecto es resolver la circulación vertical en un suelo de alta pendiente mediante un solo bloque compacto, integrando circulación, servicios y estructura en un sistema claro y eficiente, y proponiendo una vivienda adaptable al contexto topográfico y urbano.
La propuesta se desarrolla como una vivienda unifamiliar organizada en un bloque vertical de tres niveles: semisótano, planta baja y planta alta. La zonificación espacial se define verticalmente, donde la planta alta alberga el área íntima, la planta baja concentra los espacios sociales principales y el semisótano incorpora áreas sociales complementarias como parrillero, gimnasio, oficina y un jardín interior. La continuidad visual hacia el paisaje se constituye como un elemento central del diseño, consolidando el concepto de “casa mirador” y reforzando la relación entre interior, exterior y ciudad.
El proyecto adopta un sistema estructural de hormigón armado con cerramientos de ladrillo visto, empleando materiales coherentes con el contexto constructivo local. Se incorporan estrategias bioclimáticas pasivas, priorizando la orientación, la ventilación natural y la integración con el entorno. Desde el enfoque académico, el ejercicio busca fortalecer la capacidad de intervención en suelos difíciles, entendiendo la arquitectura como una herramienta de adaptación, reconstrucción y aprendizaje frente a contextos urbanos complejos propios de la realidad local.











