Santa Cruz de la Sierra cuenta actualmente con un 30% de área verde urbana, el 17% corresponde a franjas de protección y el 70% de áreas construidas. Sin embargo, parámetros de Naciones Unidas establecen una superficie mínima de 10m2 por habitante, lo cual lamentablemente la ciudad no cumple. Considerando una población de 1.610.982 personas, se requerirían al menos 16.109.820m2 de áreas verdes, lo que evidencia un déficit de área verde significativo. Tampoco cumple con el parámetro “3/30/300” que establece que cada habitante debería ver tres árboles desde su vivienda, vivir en barrios con un 30% de cobertura vegetal y un parque a no más de 300mts de distancia. Finalmente, durante tormentas torrenciales cada vez existen más áreas inundadas y los canales de drenaje ya no abastecen. Dejando en evidencia que la ciudad es bastante frágil ante eventos climatológicos.
A partir de este diagnóstico, se plantea una visión de ciudad orientada a consolidar una infraestructura verde y azul que permita un desarrollo urbano equilibrado y sostenible a largo plazo.
Se propone por un lado la revitalización del Cañaveral San Aurelio como Plan Maestro de un Parque Metropolitano, la Villa Olímpica, el Zoológico y el mismo Cordón Ecológico, como grandes pulmones del área metropolitana. Asimismo, se plantea generar corredores biológicos urbanos en los anillos cuarto, quinto y sexto, junto con las radiales principales, con el objetivo de reestructura una macro infraestructura verde y azul conectada a estos parques y al Cordón Ecológico. Finalmente, a pequeña escala se plantea revitalizar los parques urbanos distritales y barriales y generar nuevos parques donde sea necesario, con estrategias basadas en la naturaleza y considerando el escurrimiento sostenible del agua de lluvia. Estas tres estrategias a diferentes escalas ayudarán a crear una ciudad mucho más resiliente a los efectos del cambio climático.
En el distrito D-5, en la zona norte, con mayor escasez de áreas verdes y equipamiento, se propone un parque esponja articulado con un boulevard urbano, integrando espacio público y paisaje. Además, como elemento clave en esta zona se propone la renaturalización del Canal Isuto y Pero Vélez, concebidos como infraestructuras paisajísticas capaces de absorber, retener y filtrar el agua de lluvia, reduciendo el riesgo de inundaciones.
Con esta visión a largo plazo, el D-5 y toda la ciudad de Santa Cruz de la Sierra podría convertirse en una ciudad esponja, con mucha más superficie verde de calidad, menos dominada por el concreto, donde cada habitante pueda disfrutar del enfoque 3/30/300 y así mejorar considerablemente la calidad de vida de los cruceños.




